domingo, 1 de marzo de 2009

Noche de insomnio.

En cierta noche de insomnio, el sueño por de pronto apareció
Con femenina silueta, acariciaba con su modo de andar
Tuvo algo de compasión y encanto, me dejó dormir
Convidándome a soñar, a ser libre, a volar



Sombra de ti.

Personas llenas de ilusión
Existencia querían tener
Más bien tenían hambre de ser

Todo cambiaba abruptamente
Y él olvido al otro y el otro se olvido de él
Era la fragilidad del ser

Ostentaban con sus grandes armaduras 
Negándose a mirar, a sentir y a vivir
Sumergiéndose en la angustia existencial

Se olvidaron de la ruta
Se olvidaron de dejar huella
Cayendo en la trampa del primero yo

Mira lo que tengo y te dire que antes estabas lleno de amor
Ansias de poder y reconocimiento…
Mientras te vinculas rápida y brevemente

Sin embargo alguna vez busqué refugio en ti
Es que era mucha la hostilidad
Y seguimos solos, caminando, no sé adónde

Ay de quién quiera refugio en primavera
Resultaras herido
Ante la paranoia y desconfianza
El rencor y el resentimiento

Terminas aislandote hasta de ti mismo
Con miedo de los otros
Caminando, solo, una sombra de ti.



La flor de los sueños.


La flor de los sueños marchitó y se robo el sueño de la
flor, de éste, de ésta y se hundío.

El tiempo de los petalos pasó, cayendo los últimos, 
los dos

El corazón se trizó con las palabras de un consejo con
sentido reflexivo y no volvió.

La complicidad terminaba y los dos ya no se miraban,
a pesar de la mirada...

Es que la flor de los sueños marchitó, el sueño se
hundió, el tiempo de los petalos pasó y el corazón se trizó.

Los dos ya no se miraban y la soledad comenzaba
confusa e indecisa como primer día de invierno,
intentando recuperar u olvidar a alguien y no supieron.

El camino se trazó, se recorrió y no supieron.

El tiempo pasó y oscureció... el invierno llegó y llovío 

Y de los dos nunca más se habló..